La transformación
De la enfermedad de Claire nació una misión
A los tres años, sus ojos dejaron de brillar como siempre lo habían hecho. Recorrimos España buscando especialistas. La operaron siete veces, intentando salvar sus ojos, aunque su patología no tiene curación.
Los productos convencionales le daban reacción al tener ingredientes sintéticos, tenían que prepare fómulas magistrales en farmacia y sin conservantes sintéticos.
Buscando una solución para ella, me formé con los mejores especialistas en Fitoaromaterapia y nutrición para perros y gatos y busqué laboratorios especializados capaces de formular productos seguros, eficaces y 100 % naturales.
Así nació The Doog Life: no como un proyecto empresarial, sino como una necesidad vital.
Desde el principio nos propusimos algo muy claro: fórmulas naturales con evidencia y con certificación ecológica. Por eso trabajamos con farmacéuticas, veterinarias y nutricionistas de laboratorios en España y contamos con el sello ecológico Bio Inspecta y Bio Vida Sana, uno de los más exigentes del mundo.
Del dolor a un propósito con alma
Fórmulas naturales
Lo que empezó con dos fórmulas para Claire hoy son más de 30 referencias que ayudan a cientos de peludos como Nala, Simba o Baloo. Historias que nos confirman que la enfermedad de Claire tenía un propósito mayor: transformar su dolor en luz para los demás.
En The Doog Life no hablamos de “rutinas beauty”, sino de salud, bienestar y conexión real con nuestros perros. Creemos en un cuidado consciente, certificado y respetuoso con el planeta.
Hoy Claire es una perrita totalmente dependiente: necesita gotas cada 15 minutos cuando está despierta, pero su mejoría gracias a las fórmulas naturales ha sido increíble.
Cuidamos a quienes más lo necesitan
La Fundación
En The Doog Life creemos que el cuidado no termina en nuestros productos. También forma parte de nuestra misión acompañar a los perros que esperan una segunda oportunidad en protectoras y refugios.
Por eso destinamos parte de nuestras ventas a apoyar a estas entidades, no solo con donaciones de producto, sino también con nuestra presencia: visitamos protectoras, colaboramos en baños y cuidados de los peludos, y trabajamos codo a codo con quienes cada día entregan su tiempo para mejorar sus vidas.
Lo que más nos ilusiona es pensar que este proyecto, nacido del amor por Claire, hoy puede contribuir también al bienestar de muchos otros perros que aún no tienen familia, pero que merecen ser vistos, cuidados y queridos.